En un bosque de Tromsø, cinco amigos acampan para observar auroras boreales. La luz verde y púrpura empieza a concentrarse como un agujero de gusano y emite una radiación que hace vibrar sus dientes.

Después de perder la conciencia, descubren que el espectro visible se rompió. Pueden ver masas grisáceas sobre la ciudad, hilos anclados a edificios y criaturas extradimensionales con extremidades que desafían la geometría.

Ilustración asociada al relato “Lo que la luz reveló”.
Ilustración asociada al relato “Lo que la luz reveló”.

Una de las amigas muere cuando una esencia o energía sale de su cabeza y es devorada. Los sobrevivientes intentan advertir a la policía, pero sus ojos se han vuelto grises y llevan una marca en la frente.

Los científicos detectan una tormenta geomagnética sin precedentes y un fallo de ondas de radio. El forense descubre que al cerebro de la joven le falta toda carga eléctrica y que sus pupilas procesan una frecuencia de realidad para la que el cerebro humano no tiene defensa.

La edición presenta a Aram Salvador Cuevas Pérez como estudiante de Ingeniería Aeroespacial interesado en relatos de terror cósmico.

ARCHIVO EDITORIAL

Origen de esta historia

Pieza desarrollada para el archivo web de Órbita y revisada por el equipo editorial.

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A
ESCRITO POR

Aram Cuevas

Una noche de auroras boreales altera la percepción de cinco amigos y revela un universo oculto en Tromsø.