La obra “Coyolxauhqui y los Cuatrocientos Surianos” reinterpreta la cosmovisión náhuatl del cielo nocturno. Las cuatro mutilaciones de Coyolxauhqui representan las fases de la Luna, mientras que las estrellas del sur forman una alegoría de la Vía Láctea.

Las estrellas aparecen como círculos partidos y usan pigmentos blanco, rojo y amarillo, colores empleados en época prehispánica. La figura femenina representa a Coyolxauhqui; el conejo representa a la Luna y los matices construyen la noche.

“Coyolxauhqui y los Cuatrocientos Surianos”, obra de Aquetzalli Ladrón.
“Coyolxauhqui y los Cuatrocientos Surianos”, obra de Aquetzalli Ladrón.

La autora explica que su dibujo fusiona el pasado ancestral con el presente: nunca hemos dejado de mirar las estrellas. La edición la presenta como estudiante de Ingeniería Eléctrica Electrónica en la UNAM y apasionada por el dibujo y la expresión visual.

ARCHIVO EDITORIAL

Origen de esta historia

Pieza desarrollada para el archivo web de Órbita y revisada por el equipo editorial.

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A
ESCRITO POR

Aquetzalli Ladrón

Una obra que fusiona mito, fases lunares y pigmentos prehispánicos para conectar pasado y presente bajo las estrellas.