Ana y su hermano Nicolás observan el cielo mientras comen tacos. Ella pregunta cómo puede volar un cohete tan pesado. Nicolás explica que los motores queman combustible y lanzan gases hacia abajo; como reacción, el cohete sube.
El motor debe producir suficiente fuerza para vencer la gravedad. Por eso los cohetes tienen etapas: cuando una agota su combustible se desprende, el vehículo se hace más ligero y continúa ascendiendo.

La moraleja aero-taquera es que para llegar lejos a veces hay que soltar peso, gastar energía y empujar con toda la fuerza. Incluso lo más pesado puede volar con el motor correcto y pasión por despegar.
Origen de esta historia
Pieza desarrollada para el archivo web de Órbita y revisada por el equipo editorial.
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