El fenómeno más esquivo de la Relatividad General ha sido visto al fin en acción. Astrónomos observaron un agujero negro supermasivo retorciendo el espacio-tiempo a su alrededor mientras destruía una estrella. La observación confirma predicciones teóricas de hace más de un siglo.
El evento de disrupción de marea AT2020afhd aportó la primera evidencia clara de la precesión disco–chorro (Lense–Thirring): el disco de material y el chorro asociado cambian de orientación como consecuencia del arrastre del espacio-tiempo producido por la rotación del agujero negro.

La imagen de M87* recuerda que estos objetos no se observan directamente, sino a través de la luz y del gas que se comportan bajo su intensa gravedad.
Origen de esta historia
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