Alan entendió en la preparatoria que, si quería entrar a Aeroespacial, debía subir su nivel y hacerlo real. En la universidad descubrió que no quería limitarse a memorizar fórmulas: quería construir cosas que funcionaran.
Al entrar a MiztliSat buscaba práctica y retos. Aunque inicialmente le interesaba electrónica, terminó en telecomunicaciones y decidió aprender antenas, comunicación y redes en lugar de huir de lo desconocido.

La “estática del miedo” puede dejar a una persona inmóvil. Alan la rompe empezando con algo pequeño y repitiendo hasta que el miedo deja de mandar. Su regla es no esperar a sentirse listo: probar, ajustar y volver a intentar.
Para Alan, ser líder no es ordenar, sino predicar con el ejemplo, orientar y quedarse a resolver cuando algo sale mal. La confianza se fabrica a base de intentos; arriesgarse cuesta menos que quedarse quieto.
Origen de esta historia
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