El futuro de la ingeniería aeroespacial también nace en las aulas. Una conferencia reciente mostró el trabajo del proyecto estudiantil Nova 2.0, liderado por las jóvenes ingenieras Sarah Sánchez y Germary Bolívar. Sarah se enfoca en programación y construcción; Germary, en investigación y diseño.

Presentación del proyecto Nova 2.0 y su trabajo sobre exploración planetaria.
Presentación del proyecto Nova 2.0 y su trabajo sobre exploración planetaria.

El proyecto aborda áreas críticas de la ingeniería espacial, desde el diseño mecánico —incluidas las ruedas direccionales— hasta la inteligencia artificial. El equipo anfitrión se organiza en divisiones de electrónica y telecomunicaciones, astrobiología, diseño mecánico e inteligencia artificial para resolver retos complejos.

En el desarrollo de rovers se utiliza aluminio de grado espacial y se consideran las condiciones de la atmósfera de Marte. Uno de los obstáculos centrales es la latencia de las telecomunicaciones interplanetarias: una comunicación con Marte puede tardar ocho minutos, cuatro para que viaje una instrucción y cuatro para que regrese la respuesta.

Por eso la inteligencia artificial es una necesidad. El rover debe mantener cierto grado de autonomía para reaccionar ante fallas. El equipo entrena sus prototipos con información de sondas y software de simulación como ANSYS, además de desarrollar simuladores para eventos específicos, como un aterrizaje en el volcán más alto de Marte.

El proyecto también considera la exploración de Venus, cuya presión atmosférica es unas 89 veces mayor que la terrestre y cuya temperatura promedio ronda 490–500 °C. El equipo conserva una perspectiva abierta sobre la astrobiología y las posibilidades de vida en nubes con ácido sulfúrico o dióxido de carbono.

Material visual de apoyo sobre los retos de la exploración planetaria.
Material visual de apoyo sobre los retos de la exploración planetaria.

La colaboración con la misión Colmena de México, cuyos rovers están diseñados para la Luna, conecta el proyecto con un movimiento espacial latinoamericano más amplio. La conclusión de Sarah Sánchez y Germary Bolívar resume su visión: la ingeniería aeroespacial no trata de si algo es posible, sino de cuándo estaremos listos.

ARCHIVO EDITORIAL

Origen de esta historia

Pieza desarrollada para el archivo web de Órbita y revisada por el equipo editorial.

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ESCRITO POR

Valentina González Méndez

El talento estudiantil se encuentra con la programación, el diseño mecánico, la inteligencia artificial y la astrobiología.