Mientras contemplas el firmamento nocturno puedes preguntarte qué será de cada estrella. Así como los planetas se clasifican por sus características, las estrellas también tienen una clasificación basada principalmente en su temperatura.

Annie Jump Cannon desarrolló el Sistema de Clasificación Estelar de Harvard. Al observar las líneas espectrales notó que la “huella dactilar” del hidrógeno —las líneas de Balmer— era más fuerte en unas estrellas y más débil en otras. Con esa información asignó letras a cada tipo: O, B, A, F, G, K y M.

Ilustración de constelaciones usada para presentar la clasificación estelar.
Ilustración de constelaciones usada para presentar la clasificación estelar.

El color permite relacionar la clasificación con la temperatura. Aunque intuitivamente podría parecer que una estrella roja es más caliente, las estrellas azules de tipos O, B y A son las más calientes. Las tipo O pueden alcanzar aproximadamente 30 000 °C; las estrellas M son más frías, con temperaturas de unos 2 000 a 3 700 °C.

Nuestro Sol es una estrella de tipo G: su fotosfera supera los 5 000 °C. Las tres estrellas del cinturón de Orión son supergigantes azules de clasificación O y B.

El título funciona como una mnemotecnia para recordar el orden espectral O-B-A-F-G-K-M. La autora, Hany Pelaez, se presenta como estudiante de Ingeniería Geofísica en el IPN, integrante de una sociedad astronómica y participante en un proyecto de exploración de Marte con métodos geofísicos.

Fuentes de consulta: Martin (2022), WOW STEM; Univision (2018), “¿Cómo se clasifican las estrellas?”; NASA Ciencia, “Datos sobre el Sol”; ASTRO, “Temperatura de las estrellas”; Sky Andaluz, “El Cinturón de Orión”.

ARCHIVO EDITORIAL

Origen de esta historia

Pieza desarrollada para el archivo web de Órbita y revisada por el equipo editorial.

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ESCRITO POR

Hania Pelaez A.

La clasificación estelar de Annie Jump Cannon explica qué revelan la luz y la temperatura de cada estrella.