Cuando una estrella masiva agota su combustible, su núcleo colapsa en segundos y forma una estrella de neutrones. Hasta ahora solo se habían estudiado estos objetos después de enfriarse y estabilizarse.
El 3 de mayo de 2026, LIGO-Virgo-KAGRA detectó GW260503A. La señal duró unos 200 milisegundos; algoritmos entrenados con simulaciones de supernovas reconstruyeron la evolución de las ondas con resolución de 0.1 milisegundos y revelaron oscilaciones internas mientras la estrella se consolidaba.
Los datos indican temperaturas de hasta 100 mil millones de kelvin y oscilaciones compatibles con una posible fase breve de quarks desconfinados. El evento, situado a unos 140 megapársecs, también mostró un brillo residual consistente con emisión magnetar observado por Webb y Chandra.
Este evento ofrece el primer laboratorio natural para probar ecuaciones de estado de materia nuclear en condiciones imposibles de reproducir en un colisionador.

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