Taquín usa el GPS para llegar a una taquería, pero termina frente a una farmacia. El celular calcula la posición midiendo cuánto tardan en llegar las señales de los satélites.
El problema es que los relojes de los satélites no avanzan exactamente igual que los de la Tierra: se mueven rápido y están en una región de gravedad distinta. Las correcciones relativistas de Einstein son indispensables; sin ellas, el GPS acumularía errores y enviaría a Taquín a otra calle.
La moraleja taquera: para encontrar una taquería hacen falta satélites, relojes precisos y un poquito de Einstein.

Origen de esta historia
Pieza desarrollada para el archivo web de Órbita y revisada por el equipo editorial.
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