Pierre Ilunga, climatólogo en formación, viaja a la selva de la Cuenca del Congo para investigar una tormenta anual de rayos aberrantes. Las leyendas locales dicen que el fenómeno abre las fauces del infierno.
Durante la tormenta, un rayo despierta a Pierre y la luz cromática parece ralentizar el tiempo. El sendero se estira en una anomalía no euclidiana; una supercelda gira sobre la colina y una silueta de extremidades imposibles aparece entre los relámpagos.

En la cumbre, un monolito funciona como pararrayos cósmico. Pierre dispara contra la roca y libera una masa de colores imposibles que invade su cuerpo. A la mañana siguiente, las autopsias revelan que a las víctimas les falta una sección del cerebro, como si su conciencia hubiera sido limpiada.
La edición presenta a Aram Salvador Cuevas Pérez como estudiante de Ingeniería Aeroespacial interesado en relatos que mezclan maravilla cósmica y terror.
Origen de esta historia
Pieza desarrollada para el archivo web de Órbita y revisada por el equipo editorial.
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