La ciencia también se extiende al arte y la cultura. En las culturas prehispánicas los eventos astronómicos tenían gran importancia: los mayas registraron y predijeron eclipses, mientras que para los mexicas la desaparición del Sol podía interpretarse como una amenaza para el mundo.
¿Por qué la Luna adquiere un tono rojo? Durante un eclipse lunar, la Tierra se sitúa entre el Sol y la Luna y bloquea directamente la luz solar. La atmósfera terrestre desvía parte de esa luz; el polvo, la arena y otras partículas absorben las tonalidades azules, verdes y amarillas, mientras dejan pasar y reflejan las rojas sobre la superficie lunar.
La palabra eclipse proviene del griego ekleipsis, “desaparición de un astro”. Hay eclipses solares y lunares; este artículo se concentra en los lunares. El fenómeno también ha inspirado literatura, música y otras expresiones artísticas, desde Gabriel García Márquez hasta canciones populares.

La sección cierra con un poema de Jorge Luis Borges sobre la Luna, reproducido en la edición impresa. La fotografía y el poema recuerdan que observar un eclipse puede ser, al mismo tiempo, una experiencia científica, cultural y estética.
Origen de esta historia
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