ATERRIZAJE

CREATIVO

CIENCIA FICCION

Bitacora - Prueba de maquina

“BRIMD” para monitoreo cerebral de

estado REM

Aquel que no debe ser visto

23 de septiembre

Soy el Dr. Charles Lymder, los últimos

meses he estado trabajando en una

máquina que nos ayudará a entender y

observar de primera mano que ocurre

dentro de los sueños. Mi creacion, la

máquina

BRIMD

(Brain

Imaging

Monitoring Device, por sus siglas en

inglés), permite obtener imágenes de

momentos aleatorios de los sueños

mediante

sensores

ultra

delicados

aplicados cerca del hipotálamo. Planeo

probarla esta misma noche y, por falta

de voluntarios, yo seré el sujeto de

prueba.

24 de septiembre

¡Eureka!, la maquina me ha mostrado

tres

imágenes

diferentes,

destacándose una estética agradable

y relajante en cada una de ellas,

teniendo

un

paisaje

con

colores

brillantes y agradables a la vista, desde

una especie de vagón de tren con

flores y un cielo con nubes brillantes,

hasta un camino de carretera que

compartía las mismas tonalidades. Me

pregunto si por la euforia y emoción

mis sueños fueron placenteros.

27 de septiembre

Hasta ayer, las actividades de la

BRIMD

eran

predecibles.

Hoy,

sin

embargo,

el

monitor

escupió

tres

capturas

de

mi

propia

actividad

cerebral que no reconozco. No soñé

nada anoche, o al menos, no nada

humano. Las imágenes destilan una

kenopsia asfixiante. Son fragmentos

de una cotidianidad estéril: el pasillo de

un supermercado sumergido en una

penumbra

artificial,

una

estancia

doméstica cuyas escaleras parecen

conducir a un vacío absoluto, y un

túnel devorado por un musgo que brilla

con una vitalidad enferma.

No hay entidades acechando en las

sombras, ni ruidos discordantes, pero

el horror radica en su geometría

indiferente. Los objetos están ahí, pero

su propósito ha sido borrado. Se

sienten como escenarios de una obra

de teatro cuyo elenco murió hace

siglos, o como si estuviera en un

establecimiento que ya cerró, uno que

no quiere que este ahí.

29 de septiembre

Temo el momento en que la BRIMD

termine de procesar las imágenes de

hoy. Desde hace dos días mis sueños

se han visto consumidos por una

abstracción y un miedo que nunca

había experimentado, pues lo que soñé

ayer no lo olvidare nunca. En mi sueño,

vi como de un estrellado y oscuro cielo

descendían

tentáculos,

sombras

y

siluetas indescriptibles dirigiéndose a

mí, sentía como algo me observaba

desde lo más profundo de mi ser,

sentía su furia, su presencia, su

mirada.

Aunque

esa

parte

del

sueño

la

recuerdo con una descripción que me

gustaría olvidar, las imágenes de la

BRIMD no mostraron esto, en su lugar,

mostro algo más perverso por su

frialdad. Una de estas imágenes era un

pasillo, que parecía infinito, que se

retorcía

y

deformaba,

un

camino

nocturno en donde a lo lejos divisaba

cientos

de

ojos

observándome

directamente,

casi

como

si

se

estuvieran

asomando

desde

una

dimensión escondida en las estrellas, y

un espacio inmenso con un pasto

sintético, pequeños juegos infantiles,

destacando un gran letrero que decía

claramente “GET OUT”.

1 de octubre

He tenido que realizar algunos ajustes

a la BRIMD, por alguna razón a

presentado algunos Glitches y errores,

casi

como

si

hubieran

intentado

acceder a su traductor de imágenes,

pero

el

problema

parece

haberse

resuelto, supongo que no le daré

importancia.

5 de octubre

Ya no mido el tiempo en horas, sino en

la frecuencia de los zumbidos de la

BRIMD. La vigilia es un purgatorio, y el

sueño... el sueño se ha convertido en

una sala de tortura donde algo desolla

mis recuerdos más preciados y los

reescribe con dolor y una nostalgia

que me asfixia. Mi cabeza no es mía;

soy un pasajero en mi propio cuerpo,

sintiendo

cómo

esa

presencia

hurgonea en mis miedos de la infancia.

Y la BRIMD... la BRIMD ha desertado.

Ha dejado de intentar dar sentido a mis

sinapsis y se ha convertido en una

pizarra para la burla de la entidad. Me

mostró simulacros distorsionados de

lugares que mi memoria reconoce

vagamente como seguros: una sala de

estar donde la televisión emite un

fulgor helado, y un valle alpino que

parece

extenderse

hacia

una

eternidad artificial.

Pero lo que me ha quebrado no son las

imágenes.

Son

los

mensajes

sobreimpresos

con

una

tipografía

tosca, como si una mano invisible

hubiera

rayado

la

realidad

misma.

Mensajes que ya no son fallas de

renderizado, sino sentencias directas.

Something bad is going to happen :)

What did you expect to find?

I'll be there

Don't worry, you never wake up :)

10 de octubre

¡LA LOCURA ME DOMINA! Ya no sé si

es histeria, pero mi hipótesis sobre lo

que salió mal es mucho más oscura de

lo que imaginé. Hay algo... un parásito

onírico, una entidad que habita el tejido

de los sueños. Si no recordamos lo

que soñamos, no es por azar: es obra

de aquella criatura, es casi como si

evitara que nos enteremos de algo que

esta dentro de nuestro subconsciente,

algo, lo suficientemente importante

como para poner a esa criatura como

“guardián”.

Pero la BRIMD ha forzado la cerradura.

Al intentar observar lo invisible, hemos

atraído su atención. Sentir su mirada

es revivir cada trauma, es dejar que el

miedo

se

convierta

en

la

única

constante del pensamiento. Me niego a

mirar la pantalla. Me niego a ver las

aberraciones que la máquina sigue

escupiendo.

[Fecha desconocida]

He perdido el rastro de los días. El

tiempo se ha vuelto una espiral, igual

que

aquel

pasillo

infinito

de

mis

visiones. No he dormido; si cierro los

ojos, le entrego las llaves de mi mente.

Uso mis últimas fuerzas para dejar

este registro, aunque dudo que alguien

quede para leerlo. No sé si es la

privación sensorial o si las leyes de la

física se han desgarrado finalmente,

pero veo sombras emergiendo de la

BRIMD. No son pixeles ni estática. Son

formas

sólidas,

oscuras,

que

se

arrastran hacia mí con una lentitud

agónica.

Mis

párpados

pesan

toneladas. El silencio es absoluto. Se

acercan...

y

esta

vez,

no

voy

a

despertar.

<ERROR: SIGNAL INTERRUPTED.

SUBJECT STATUS: NON-

RESPONSIVE>

Aram Salvador Cuevas Pérez

“Luzaratus” es estudiante de primer

semestre de Ingeniería Aeroespacial,

Aram ha sentido desde siempre una

fascinación profunda por el espacio:

las galaxias, los planetas y aquello que

se esconde en los límites de lo

desconocido.

Su curiosidad lo impulsa a explorar

esos misterios a través de relatos

que combinan la maravilla del cosmos

con un terror poco convencional,

donde lo insondable se convierte en

metáfora del ser humano.

Sueña

con

formar

parte

de

proyectos del ámbito aeroespacial

que fortalezcan sus conocimientos y

habilidades, convencido de que este

es solo el inicio de un viaje que lo

llevará a convivir de cerca con lo que

más le apasiona: el universo y sus

infinitos secretos.

Aram Salvador

Conoce más sobre el autor

Imagen extraída de la página 35 de la edición.
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Imagen extraída de la página 36 de la edición.
Imagen extraída de la página 36 de la edición.
Imagen extraída de la página 37 de la edición.
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ARCHIVO EDITORIAL

Origen de esta historia

Pieza desarrollada para el archivo web de Órbita y revisada por el equipo editorial.

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A
ESCRITO POR

Aram Cuevas

Artículo curado de la edición impresa Órbita No. 9.