En abril de 2026, NASA presentó nuevos mapas infrarrojos de Cygnus X, una región activa de formación estelar donde el hielo interestelar permanece oculto entre polvo, gas y moléculas orgánicas.
Lo importante no es solo que exista hielo, sino dónde aparece. El agua congelada se concentra en zonas densas de polvo interestelar, protegidas de la radiación ultravioleta. Allí, diminutas partículas de polvo funcionan como superficies microscópicas donde pueden formarse y conservarse moléculas de agua, dióxido de carbono y monóxido de carbono.
SPHEREx no funciona como una cámara convencional. Su ventaja está en la espectroscopía: separa la luz infrarroja en muchos colores invisibles para el ojo humano. Cada molécula deja una huella en determinadas longitudes de onda, permitiendo distinguir regiones ricas en hielo, polvo y compuestos orgánicos.

El hallazgo conecta tres escalas: la química microscópica del polvo, el nacimiento de estrellas y la posible formación de sistemas planetarios. Parte del agua que llega a cometas, lunas o planetas pudo comenzar su historia antes de que esos mundos existieran.
Fuentes impresas: NASA/JPL-Caltech/IPAC, NASA Science y Astrobitácora.
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