Una tarde, Taquín miró al cielo y descubrió un planeta gigante con brillantes anillos. La astronauta Luna le explicó que no eran adornos, sino estructuras formadas por hielo y roca.
Hay dos ideas principales sobre su origen. Una propone que, cuando Saturno era un planeta joven, quedaron flotando muchas piedras y fragmentos de hielo a su alrededor, que con el tiempo se reunieron en anillos. La otra plantea que una luna se acercó demasiado y la gravedad de Saturno la rompió; sus restos quedaron orbitando el planeta.

Luna también cuenta que pequeñas lunas actúan como guardianas y ayudan a mantener los anillos en su sitio. Taquín comprende que la belleza de Saturno es también la historia de un evento cósmico extraordinario.
Origen de esta historia
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